BIENVENIDOS AL SITIO OFICIAL DE LA CONFEDERACIÓN DE JUBILADOS, PENSIONADOS Y ADULTOS MAYORES DE LA REPÚBLICA MEXICANA, ASOCIACIÓN CIVIL Los jubilados, pensionados y adultos mayores de México, nos estamos organizando para defender nuestros derechos constitucionales, legales y contractuales. De una población de más de 103 millones de habitantes, según datos del Consejo Nacional de Población (CONAPO) 8.3 millones son adultos mayores con más de 60 años de edad, de los cuales 3.9 millones son hombres y 4.4 millones son mujeres; 3.3 millones de ambos sexos continúan trabajando porque no tienen pensión o la que tienen es muy baja. Las puertas de la Confederación están abiertas para todos los adultos mayores, jubilados y pensionados del país; aquí encontrarán un foro plural y un espacio democrático desde donde se podrán organizar.
LOS JUBILADOS Y PENSIONADOS EN MÉXICO Después de la segunda guerra mundial el capitalismo se reinventó. En su guerra fría contra el sistema soviético que ofrecía igualdad económica, social y laboral para el proletariado, proporcionando por igual casa, comida y sustento, el capitalismo tuvo que ceder ante los trabajadores para que éstos no pensaran en cambiar el sistema capitalista e irse hacia el socialismo. Por eso, en el auge del capitalismo, los trabajadores lograron mejoras en su relaciones obrero-patronales, conquistando en sus contratos colectivos de trabajo cláusulas ventajosas sobre la jubilación, recreación, capacitación, vacaciones, vivienda, salario, etc.. Los Estados Nacionales, por su parte, ofrecieron ventajosas condiciones generales de trabajo para todos sus empleados; crearon casi simultáneamente en todo el mundo, sistemas públicos de seguridad social; pensionarios, hospitalarios, recreativos y culturales. Los Estados capitalistas en el continente americano, México incluido, adquirieron o crearon empresas estatales que les aseguraran ingresos suficientes para solventar holgadamente sus relaciones obrero-patronales. Llegando a ser por muchos años, Estados fuertes y soberanos. Durante 30 años (1950-1980) México creció a un ritmo de seis por ciento promedio anual en su economía; el sistema colectivo y de reparto de las pensiones era sólido, se sostenía con una relación de veinte trabajadores activos por un jubilado; basado en aportaciones tripartitas: trabajadores, gobierno y empresarios. Desde los años ochenta, los gobiernos mexicanos adoptaron las políticas económicas del nuevo capitalismo que, después del derrumbe soviético, se reestructuró basando su poderío económico transitando del capitalismo productivo hacia el capitalismo especulativo: de Breton Woods al Consenso de Washington. Los gobiernos mexicanos de los últimos cuatro sexenios más lo que va del régimen de Calderón, han subastado las instituciones públicas y la riqueza nacional a favor del gran capital. El resultado de este servilismo gubernamental ha sido desastroso: se han privatizado carreteras, puertos, aeropuertos, ingenios azucareros, transportes, bancos, telecomunicaciones, energéticos, pensiones, etc., generando un gran desempleo y pobreza extrema además de una terrible pérdida de la soberanía nacional. Justamente treinta años después (1980), cuando había que empezar a pagar las pensiones a los trabajadores, el capitalismo inventó las Afore; es decir, la privatización de las pensiones. Empezó en República de Chile (1980), siguió con Argentina (1993-1994); Colombia (1993-94), México (1995-1997 Reforma a la Ley del Seguro Social, IMSS), Bolivia (1996-97), Uruguay (1995-96-97), etc. En Marzo 31 de 2007, en México, se publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) la nueva Ley del ISSSTE (Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado), aprobada por el Congreso de la Unión. Es básicamente privatizadora de las pensiones. Con las reformas a los sistemas públicos de seguridad social (IMSS e ISSSTE), el Estado mexicano ha renunciado a su responsabilidad constitucional en materia de seguridad social a favor del capital financiero internacional (en México el noventa y ocho por ciento de los bancos es de capital extranjero). De los tres sistemas públicos de pensiones, dos están ya casi privatizados (IMSS e ISSSTE); ahora van sobre el de las Fuerzas Armadas (ISSFAM). Seguramente después se seguirán con las jubilaciones contractuales. Según datos del Consejo Nacional de Población (CONAPO) de una población de casi 104 millones de habitantes, existen actualmente en México 8.3 millones de adultos mayores (mayores de 60 años de edad) de los cuales 3.9 son varones y 4.4 son mujeres; 3.3 millones de ambos sexos continúan trabajando porque no tienen pensión o la que tienen es muy baja. Por eso cuando el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) los convocó hace más de dos años para organizarse, acudieron al llamado más de 47 organizaciones de 23 entidades federativas y del Distrito Federal, concluyendo que había que unificarse y organizarse en todo el país. Después de dos Convenciones Nacionales de Jubilados y Pensionados realizadas en las instalaciones del SME, se constituyó la Confederación de Jubilados, Pensionados y Adultos Mayores de la República Mexicana, Asociación Civil (26 de Septiembre de 2006), que tiene en sus Documentos Básicos: Antecedentes, Objetivos, Declaración de Principios, Programa y Estatuto (se anexan). Se está construyendo estado por estado en toda la República. A la fecha se han constituido 16 Secciones, incluyendo una regional, incorporando 18 estados del país a la Confederación: Michoacán, Morelos, Hidalgo, Puebla, Tlaxcala, San Luis Potosí, Sinaloa, Nayarit, Yucatán, Campeche, Quintana Roo, Aguascalientes, Estado de México (Valle de México), Guerrero, Zacatecas, Jalisco, Querétaro y Guanajuato. La Confederación es un espacio democrático y un foro plural donde se están organizando los adultos mayores, jubilados y pensionados en todo el país. Es una luz y una esperanza para restituir la legalidad constitucional en materia de seguridad social y para rescatar los derechos adquiridos de pensión y jubilación constitucional, legal y contractual.
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